• Maite R. Ochotorena

Relato: «Qué quieres que diga...»



furia

Cada vez que Susan se mueve por la cocina, Jack se estremece. Cuando está enfadada, es mejor quedarse callado y dejarla hacer.

Susan resopla de vez en cuando, abre y cierra los cajones con brusquedad, pisa fuerte, y tiene el ceño fruncido y un rictus severo en la boca. Pero lo que más asusta a Jack es el modo premeditado en que le ignora.

Sentado en su pequeño taburete, se encoge, pequeño y solo.

Susan al fin deja de hacer lo que sea que esté haciendo, y se detiene a su lado. No dice nada. Jack baja la mirada y deja que sus ojos se enganchen a la punta de sus zapatillas. Susan aguarda en silencio. La oye respirar... Sabe que espera que diga algo, pero él no tiene la menor idea de qué es lo que quiere oír.

—Jack...

La voz de Susan tiembla de indignación, oculta la ira contenida, la rabia. Está furiosa.

—Jack... —insiste.

Al fin se atreve a levantar la cabeza, y la ve muy cerca. Sus ojos se clavan en él con intensidad, fijos, implacables. Tuerce la mandíbula, ya conoce ese gesto.

—qué... —musita casi sin voz.

—¿No tienes nada que decir?

Susan tiene las mejillas encendidas.

Jack sacude la cabeza y aparta los ojos azorado. No quiere responder, no puede. Está muerto de miedo.

—¡Joder!

Jack da un respingo en su taburete.

—¡Qué pasa! ¡¿Ahora me tienes miedo?! —Susan grita con voz hiriente, abriendo mucho la boca, y Jack se echa atrás involuntariamente—. ¡¡Joder!!

Grita con más fuerza. Da un manotazo y golpea la mesa en vez de a él. Jack traga saliva y se echa a llorar. Susan se inclina y le susurra al oído, con la cara pegada a su mejilla, para que Jack la oiga con claridad y la sienta cerca.

—La próxima vez te mato.

#miedo #relatos

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