• Maite R. Ochotorena

Bocaditos de Suspense: «Un regalo sorpresa»



pies descalzos

La cajita es pequeña, apenas abulta lo que su puño cerrado. Marie la observa entre emocionada y desconfiada. De quién es? Por qué alguien iba a enviarle un detalle así? Es preciosa, tallada en madera, con maravillosos motivos naturales y delicados colores en la tapa. Tiene una cerradura y una llave de latón en ella. Parece decir: “ábreme”.

Una cajita, sin lazo, sin envolver, sin una nota...

¿De quién es?

Marie, sentada en lo alto de las escaleras que dan al porche, mira alrededor desconcertada.

La calle está desierta, anochece y el cielo se tiñe de tornasolados colores a través de las ligeras nubes que bañan el horizonte.

¿Debe abrir la misteriosa cajita?

Marie duda.

Es indudable que es para ella. La han dejado en su puerta, sobre el felpudo.

Marie sabe que es un presente para ella.

Al fin se decide.

Coloca la delicada cajita en su regazo, y gira la llavecita de latón. Se escucha un leve “chack”, y algún resorte hace que la tapa se abra. Marie se queda helada. El interior es de terciopelo azul, y sobre él, colocado con primor, hay un dedo meñique. El meñique de un pie. El pulso se le dispara. Marie agarra la cajita con ambas manos. Qué significa? Quiere gritar, pero no lo hace... En vez de eso, sin saber por qué, se mira los pies desnudos. Le gusta caminar descalza por la casa y ha salido al porche así, sin calzarse... Cuenta sus dedos, primero los del pie derecho... Están todos. Pues claro... Luego los del izquierdo. Su meñique no está. Su meñique no está.

#Bocaditosdesuspense

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